Cuando te gusta lo que haces!
Algunas veces siento que cuando me encuentro programando, es tan similar a los momentos en los que me pongo a escribir. Sinceramente creo que la magia de la vida, se basa en hacer las cosas con ganas de hacerla, lo cual produce felicidad. La felicidad y el amor, considero que han sido factores importantes que me motivan a crear y crecer como persona.
Y como tal, pretendo poder llegar a viejo a lado de una buena compañía, que entienda mi pasión por la programación y escritura de aficionada. Sin embargo, existe una parte de mi a la que le es difícil decir mis pretensiones solo con palabras, y en mi hobby de la escritura no puedo realizarlo como un poeta con sutiles rimas, mucho menos con prosas.
Me resulta más fácil realizarlo como si me hablase a mí misma y agregar comentarios que tal vez alguno de ustedes les parezca que se sale por la tangente. Sin embargo espero que varios de las personas que me leen les sean agradables mis escritos y continúen visitando el sitio. Así pues sin más preámbulos les doy la bienvenida y comparto a continuación un comparación entre mi hobby “Escribir” y mi profesión “programar”.
Entonces les cuento me encontraba programando, mientras escribía el nombre de una entidad y me preguntaba, ¿Aprendí a escribir por soledad o es que siempre me gusto escribir? , ¿Desahogue ese gusto acaso a través de la escritura de código?, lo digo porque hay varias similitudes en el proceso y tome nota de algunas de ellas:
- Cuando escribo siento la libertad de crear sensaciones nuevas, cuando programo me preocupo por provocar un usuario final satisfecho.
- Cuando escribo pienso en lo que les gustaría leer a las personas que me leen, si programo pienso en los requerimientos del cliente.
- Si escribo trato de que el lenguaje que utilizo sea delicado y hasta en cierto punto simple de comprender. Cuando programo una aplicación deseo que sea fácil de utilizar.
- Cuando escribo pienso en el lector que puede estar contento con el contenido. Al programar pienso la palabra “Excelente” como premio a mi esfuerzo.
En resumen cuando escribo no encuentro limites, siento la libertad de ser escuchada sin voz y mejor aun que mis palabras adquieren sentido para alguien más, eso me da la sensación de ser importante y escuchada. Exactamente igual me sucede cuando me sumerjo en el mundo de la programación mi imaginación de crear nuevas herramientas no tiene límites y la compensación no solo monetaria si no también moral, me lleva a la felicidad que me produce recibir el elogio de un cliente satisfecho.
Esto podría parecer hasta en cierta forma una comparación frívola y sin sentido. Pero en realidad la cree porque creo que dentro de cada uno de nosotros existe esa parte del ser humano a la que le gusta ser elogiada e importante dentro de la sociedad, cuyo crecimiento y exigencias competitivas es mayor cada día en la dura evolución de la existencia humana. Y si eres programador o analista entenderás que escribir no es un mal hobby, y si son escritores pues intenten entender a los programadores como unos creativos.
Tener ambos gustos me parece estupendo, así que si eres de los míos me entenderás mucho mejor. Sería agradable que dejen sus comentarios, se unan a este blog y sobre todo que me lean. Con esto finalizo mi escrito de hoy, esta fue mi opinión y como cada cabeza es un mundo, espero que su mundo no se encuentre tan contaminado y con tantos cambios climáticos como el mío J . Sonrían! Otra vez J …
M. Cañitas
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