Oficios
Buenas madrugadas!
Para distraer a mi mente de vagos sentimentalismos, que con melancolía saltan a esta hora de su caja del pasado, pensé en hablarles un poco sobre los oficios.
El tema de los oficios surgió en la mañana cuando iba rumbo a mi trabajo, tome un taxi para llegar más rápido y en uno de los semáforos observe como un "Limpia parabrisas" ejercía su oficio en un día que pintaba nublado y malo para estar limpiando parabrisas, a mi parecer.
Lo vi inexperto, comparado con otros cuya técnica eficaz de echarte un chorro de agua espumosa al cristal te obliga a darles mínimo unos cuantos pesos, y es que este hombre les preguntaba amablemente si querían que les limpiara el cristal del coche, poco usual ¿cierto?, obviamente no hubo alguno que su respuesta fuera afirmativa y lo que es de esperarse, como siempre pasa en las ciudades, los antipáticos hicieron de la suya y amargaron un poco el día.
De este momento y de observar en días pasados a mis compañeros de trabajo cuyos empleos son distintos al mio, pero que estamos dentro de la misma empresa y a los que tal vez solo conozco de vista, llegue a la conclusión de que un oficio bien aprendido deja más que dinero, trae consigo satisfacciones personales y una que otra obra de arte.
En ese momento pensé en toda clase de oficios: los taqueros, barrenderos, almacenistas, directivos, supervisores, banqueros, amas de casa, abogados, ingenieros, repartidores y también pensé en nosotros los programadores y sobre todo en los artistas.
Me alegro de que todos seamos diferentes, tengamos habilidades y sueños distintos. Por un momento pensé en que a todos se nos diera por hacer lo mismo, que aburrido ¿no crees? - yo pienso que si. Quien mejor que "Don José" el de los tacos para dejar las carnitas en su punto, la carne asada y los tacos al pastor o con "Dona Rosa" la señora de los huaraches y las gorditas. ¡Qué pasaría sin el señor que cuida la entrada a la planta o la señora que hace el aseo ya no lo hacen más!, ¿Qué sería de nosotros sin los oficios más simples?, insisto que todos y cada uno de los oficios requiere un poco de arte, no es para cualquier persona.
Jamás negaré mi humilde origen y hasta me siento orgullosa de mencionarlo, mi padre es campesino, el hombre más integro que he conocido y que admiro, no solo por ser mi padre, si no también por la lealtad a sus compañeros cuando hay asuntos ejidales por resolver, su ética intachable y sobre todo por el inmenso amor que siente por la tierra que cultiva. En algunas ocasiones he visto esas obras de arte de mi padre transformadas en largas y enormes cañas de azúcar, que con ayuda del viento hacen producir un sonido peculiar. Mi querida madre, autentica ama de casa, que ha preparado desayuno, comida y cena todos los días desde que decidió formar una familia al lado de mi padre. Algunas veces tuvo que ingeniárselas para hacernos comer a mis hermanos y a mi, con tal de vernos crecer sanos y fuertes.
He de decir que mi orgullo son estas dos personas cuyos oficios son simples pero que hacen arte, el arte de vivir sencillos, sin más ambición que tratar y ser tratados sin diferencias, con igualdad y respeto.
Del amor que tengo a mis padres, me nace cierta admiración a todos y cada uno de los oficios, tal vez hasta siento más empatía por personas cuyos oficios son más duros físicamente y cuyos sueldos no sobre pasan al salario mínimo, ellos hacen arte para mi cuando: dejan el piso brillante, cocinan riquísimo, preguntan con amabilidad antes de limpiar el cristal de tu coche, venden ramos de flores que no eres capaz de cultivar en casa, tantas y tantos oficios más ... algunos más difíciles que otros o en apariencia más sencillos.
La vida no es solo tecnología, aunque no niego que cada día invadimos más y se vuelve parte de lo cotidiano. Aún hay muchos oficios que son nobles por naturaleza y debemos valorarlos.
Apreciar las pequeñas obras de arte de cada ser humano que me rodea, esa será mi tarea de diario.
Gracias por leerme.
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